Mano sosteniendo piña con setas de piña

Jornada en la Serranía de Cuenca y la floración de la micena de las piñas

La Serranía de Cuenca despide la tarde tras una caminata por terrenos variados. Primero tocó andar por una zona de arenisca y luego por otra de cuarzo, ambas compartiendo la misma masa forestal de pino silvestre (Pinus sylvestris) y pino resinero (Pinus pinaster). El resultado respecto a setas micorrícicas ha sido tajante: no se ha visto absolutamente nada.

Un monte húmedo pero sin boletales

Llama la atención comprobar que, a finales de octubre y con el aspecto que presenta el pinar, el suelo esté tan parado. La tierra se ve bastante húmeda y las temperaturas han acompañado durante las últimas semanas, pero no ha eclosionado ni un solo Lactarius, ninguna Russula ni ejemplar alguno de boletales. A veces las condiciones parecen ideales y el suelo decide no responder.

La invasión de la micena de las piñas

La única seta que se ha dejado ver en gran abundancia ha sido la micena de las piñas (Mycena seynii). Es una especie pequeña y muy llamativa que brota sobre las piñas caídas de pino resinero. Resulta curioso comprobar su comportamiento según el sustrato disponible:

  • Aparece con fuerza sobre las piñas grandes de pino resinero (Pinus pinaster).
  • Coloniza también los restos de pino piñonero (Pinus pinea), cuyas piñas son igualmente de buen calibre.
  • No fructifica sobre la piña pequeña del pino albar o silvestre (Pinus sylvestris), la cual ignora por completo.

En el sector de resinero se puede hablar de una auténtica explosión de esta pequeña especie saprófita. Prácticamente todas las piñas del suelo sostienen carpóforos, no ya uno o dos ejemplares aislados, sino piñas enteras cubiertas con siete y hasta ocho setitas creciendo a la vez.

No hay boletus, pero al menos nos quedamos con esta bonita imagen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *