Mano sosteniendo un boletus negro muy pequeño

Mala temporada de boletus en España: causas y explicación

¿Por qué ha sido tan mala la temporada de boletus en España?

Llegamos a mitad de verano con una realidad que muchos seteros ya intuían: la primavera ha dejado una de las peores temporadas de boletus en España en los últimos años. Pero, ¿qué ha ocurrido exactamente para que los boletus hayan brillado por su ausencia?

El calendario ideal del boletus en España

Como bien sabéis los aficionados a la micología, el género Boletus tiene sus épocas clave de fructificación según la zona:

  • Sur de España: abril y mayo
  • Norte de España: mayo, junio e incluso julio en el Pirineo

Sin embargo, este año las predicciones iniciales de una gran temporada -basadas en la abundancia de lluvias- se han visto completamente frustradas. Y la experiencia de años nos da las claves para entenderlo.

Los dos factores clave que han arruinado la temporada

1. Exceso de humedad y encharcamiento del suelo

Los boletus necesitan para su fructificación lo que llamamos «shock hídrico»: un cambio brusco en las condiciones de humedad del suelo. Este año, las intensas lluvias de marzo, abril y mayo mantuvieron los primeros 10-12 cm de tierra constantemente encharcados en casi toda España.

Cuando llegaron las temperaturas ideales (mediados de mayo en el sur, junio en el norte), el suelo estaba tan saturado que:

  • No hubo ese shock hídrico necesario
  • El micelio no encontró condiciones para fructificar
  • El ambiente era demasiado húmedo para el desarrollo de los boletales

Este es el motivo fundamental que explica los pobres brotes the boletus pinícola este año en el norte de la península (Soria, Pirineo, Sistema Central): el encharcamiento persistente del sustrato hasta mediados de junio. Como dato interesante, si queréis profundizar en este boleto en particular, os recomiendo nuestro artículo sobre su recolección en Soria.

2. Falta de alternancia humedad-sequedad

Curiosamente, las mejores temporadas de boletus suelen darse en primaveras más secas. ¿Por qué? Porque cuando el suelo se seca durante 30-40 días y luego recibe una tormenta a finales de mayo o junio, se produce esa alternancia perfecta que desencadena la fructificación.

Este año, al estar todo empapado continuamente y luego subir bruscamente la temperatura, el suelo se secó de golpe sin dar oportunidad a los boletus.

Contraste con otras setas: el caso de las chantarelas

Mientras los boletus sufrían, otras especies como las chantarelas han tenido una temporada excelente. ¿La razón? Estas setas son mucho más resistentes a condiciones de excesiva humedad y no requieren del mismo estrés hídrico para fructificar.

Si os interesa este contraste, en el blog tenemos un artículo muy completo sobre  condiciones de fructificación de la chantarela.

Conclusión: la experiencia manda

Como decía al principio, en micología la experiencia lo es todo. Quien lleva décadas saliendo al monte sabe que cada año es diferente y que las aparentes condiciones favorables (como mucha lluvia) no siempre se traducen en buenas recolecciones.

Este año hemos visto cómo el exceso de humedad ha sido contraproducente para los boletus (reticulatus, aereus y pinícola principalmente), mientras beneficiaba a otras especies.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis notado esta mala temporada en vuestras zonas de recolección? ¿O habéis tenido suerte con algún boleto escondido? 

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