El aguante de la chantarela en la costa gaditana
La chantarela (Cantharellus subpruinosus) demuestra una capacidad de resistencia que llama la atención en el sur de la provincia de Cádiz, en zonas muy cercanas a la costa, prácticamente a un par de kilómetros de la playa. Lleva fructificando en esta zona desde el mes de noviembre. Después de un febrero frío y un marzo que está resultando bastante frío y lluvioso, con veinte días de precipitaciones consecutivas donde ha llovido todos los días, el micelio sigue activo.
Una tolerancia amplia a las condiciones extremas
Este hongo destaca por su gran tolerancia tanto a la sequía como al exceso de agua, al frío y a las temperaturas altas. En la provincia gaditana, y en general en toda Andalucía, se puede recolectar durante muchos meses seguidos a lo largo del año. En temporadas excepcionales, se llega a cosechar desde octubre hasta junio de forma ininterrumpida. Su rango de fructificación, condicionado por la temperatura del aire, la del suelo y la humedad ambiental, es muy amplio.
Es probable que estos días hayamos alcanzado su límite de aguante, ya que han caído entre 250 y 300 litros de agua, quizás incluso más, en esta franja de Cádiz, justo al lado de mi casa en Algeciras. Veremos cómo reacciona el monte tras semejante cantidad de agua.
La especie más fuerte de la temporada invernal
Durante las últimas salidas al campo, la única especie que se ha dejado ver con una abundancia relativa ha sido la chantarela, consolidándose como una de las mejores setas de invierno en los bosques isla de Cádiz por su constancia. Fuera de ella, los hallazgos han sido mínimos, localizando de forma residual algunos ejemplares de Clitocybe costata, unos veinte o treinta, y un par de ejemplares de Russula. Con este panorama, queda claro que nos encontramos ante el micelio más resistente al invierno en toda la provincia.


