El pie azul (Lepista nuda) es una seta típicamente invernal en nuestra zona y conocida en todos los sitios de España. Lógicamente, por los diferentes climas que tiene nuestro país, fructifica en meses distintos. En la provincia de Cádiz lo normal es encontrarla de diciembre a marzo, en pleno invierno.
Para asomar necesita temperaturas frescas y que el sustrato esté muy húmedo. Su micelio prospera a muy poca profundidad entre la hojarasca al tratarse de una especie saprófita, nutriéndose de materia orgánica en descomposición. Se alimenta de los restos de hojas tanto en alcornocales como en pinares, ya que aparece en ambos terrenos, tal como sucede con otras setas de invierno en los bosques isla de Cádiz.
En la cocina
En la mesa resulta bastante buena. Presenta una textura gelatinosa y en fresco tiene un aroma afrutado muy intenso. Desafortunadamente ese olor desaparece con el tiempo y también se pierde con la cocción, pero deja un sabor dulce y agradable. Hay que cocinarla siempre bien y no tomarla jamás en crudo.
Cómo recolectarla en el campo
Casi nunca fructifica de manera aislada. Crece formando corros de brujas, semicírculos que a veces reúnen muchos ejemplares en diferentes estadios de desarrollo.
Para el consumo es importante recolectar solo los ejemplares jóvenes, en los que el margen todavía se muestra involuto, cerradito. Cuanto más pequeños, mejor. Una vez que el sombrero se aplana, la seta evoluciona con rapidez, se descompone o es atacada por larvas.
Con esa precaución en mente, es una especie relativamente abundante. Si das con varios corros, puedes llenar la cesta con facilidad para degustarla y regalar a los amigos y a la familia.


