Diferencias entre el políporo y la seta de ostra

Las setas lignícolas que comparten hábitat y estación con el Pleurotus ostreatus guardan detalles curiosos en el monte. Una de las más habituales es el políporo, del que se encuentran dos o tres especies distintas por la provincia de Cádiz. Unas son más pequeñas y otras alcanzan mayor tamaño, pero todas tienen en común esa forma redondeada que, a cierta distancia, podría recordar a una seta de ostra.

Poros y láminas bajo el sombrero

La diferencia al darles la vuelta resulta clara. Mientras que Pleurotus ostreatus presenta láminas bien definidas por abajo, el políporo tiene poros, con una superficie similar a la de un Boletus. Por regla general, el políporo mantiene un tamaño menor, aunque la diferencia principal entre ambos está en el tipo de madera sobre la que fructifican.

Ramas caídas frente a árboles en pie

El políporo brota en ramas caídas en el suelo, sobre restos de quejigo o de alcornoque. Requiere ramitas delgadas, de poco diámetro, e incluso palos muy finos tendidos sobre la hojarasca, algo habitual cuando buscamos setas de invierno en los bosques isla de Cádiz. Esta especie no se desarrolla sobre el árbol vertical.

En cambio, Pleurotus ostreatus precisa madera con bastante volumen. Aparece en ramas de diez o quince centímetros de grosor o directamente en el tronco de árboles en pie, donde llega a fructificar a dos o tres metros de altura del suelo.

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