La Laccaria bicolor es una seta invernal que podemos encontrar micorrizando con alcornoques, quejigos y también con pino piñonero en la provincia de Cádiz. Forma parte de esas setas de invierno en los bosques isla de Cádiz que van saliendo con los fríos y la humedad de la temporada.
Tres especies en nuestros montes
En nuestros bosques encontramos tres especies habituales de este género: la Laccaria laccata, la Laccaria bicolor y la Laccaria amethystina. La protagonista de hoy tiene una mezcla curiosa. La parte superior del sombrero presenta un tono anaranjado parecido al de la Laccaria laccata, pero luego te fijas en el pie y es largo, como el de una Laccaria amethystina. Las láminas del himenio muestran un tono violáceo, similar a la amatista, aunque esta última tiene un color lila más marcado.
Es una seta poco frecuente pero bonita de ver, con ese contraste de tonos tan limpio entre la parte de arriba y la de abajo. En la cocina se considera comestible, aunque de escasa calidad gastronómica. Yo he probado las lacarias y la verdad es que ninguna de las tres me convence en el plato.
Diferencias a simple vista
Mirándolas desde arriba, el sombrero de la Laccaria bicolor y el de la Laccaria laccata guardan un parecido enorme en cuanto al color. Si comparamos un ejemplar algo más tierno con otro maduro, la superficie superior engaña con facilidad. Las pistas claras aparecen al darles la vuelta y comparar las proporciones: el tamaño y la longitud del pie marcan una buena distancia, y el color violáceo de las láminas no deja lugar a dudas frente al tono carnoso de la laccata común.


