Hola a todos. Acabo de llegar de la serranía de Cuenca, donde he pasado el día buscando setas. Ha sido una jornada peculiar, la verdad. Estuve en dos zonas diferentes: una de arenisca y otra de cuarzo, ambas con vegetación de pino silvestre y pino negral, pero en ninguna de las dos zonas he encontrado producción de setas de micorriza. Absolutamente nada.
¿Dónde está todo?
Es increíble que en estas fechas, con el monte que se ve bastante húmedo y las temperaturas que han sido tan propicias durante finales de octubre, no haya fructificado ningún lactario, ninguna rússula, ningún boletal. El monte está en condiciones aparentemente perfectas, pero las setas micorrícicas brillan por su ausencia.
La excepción: la seta de las piñas
Sin embargo, hay una seta que sí hemos visto en cantidad, y mucha: la micena de las piñas (Mycena seynii). Esta seta tiene un comportamiento muy particular: crece directamente sobre la piña pequeña del pino albar, el pino silvestre. Pero atención, porque a veces también es posible encontrarla sobre la piña del pino piñonero, aunque este produzca una piña más grande.
La verdad es que hay una explosión bastante grande de esta seta. Casi todas las piñas tienen carpóforos, y no uno ni dos, os lo aseguro: he llegado a contar 7 u 8 carpóforos en la misma piña. Es un espectáculo ver cómo estas pequeñas setas colonizan masivamente las piñas caídas.
La seta de las piñas es un perfecto ejemplo de cómo algunas especies han desarrollado estrategias de supervivencia muy específicas. Mientras otras setas dependen de condiciones climáticas muy concretas para fructificar, esta ha encontrado su nicho ecológico en un sustrato muy particular: las piñas de pino.
Reflexión final
Días como hoy me recuerdan que en micología nunca hay certezas absolutas. Puedes tener todas las condiciones aparentemente favorables y sin embargo no encontrar lo que buscas. Pero siempre hay algo que aprender, siempre hay una seta que te sorprende, como esta increíble micena de las piñas que ha convertido un día de aparente fracaso en un descubrimiento fascinante.
¿Y vosotros? ¿Habéis tenido experiencias similares buscando setas? ¿Os habíais fijado antes en esta curiosa especie que crece exclusivamente en piñas? ¡Contadme!


