El espectacular efecto de Trichoderma en el crecimiento de los pimientos

Han pasado unos quince o veinte días desde la aplicación de Trichoderma (ese hongo beneficioso que en el día a día a veces llamamos tricoloma) en las plantas de pimientos de asar y de freír. El crecimiento que han tenido desde entonces ha sido espectacular.

Un parón preocupante en pleno mes de junio

Antes de realizar el tratamiento, las plantas presentaban un aspecto bastante regular. Llevaban prácticamente entre quince y veinte días sin crecer nada, completamente estancadas, a pesar de que junio es un mes propicio para el desarrollo de estos cultivos. Por supuesto, tampoco tenían ningún fruto en las ramas.

La batalla contra la Phytophthora

La aplicación del hongo parece que ha funcionado de manera estupenda. Ha evitado que la Phytophthora (un organismo patógeno que ataca el cuello y las raíces de las plantas) prospere y debilite el planter. Al estar protegidas, las raíces se han desarrollado plenamente, lo que les permite captar una mayor cantidad de nutrientes de la tierra. Este beneficio de los microorganismos en el suelo es comparable al equilibrio natural que apreciamos cuando brotan setas en el olivar, donde los hongos ayudan a mantener sano todo el entorno.

Resultados visibles en el planter

Con las raíces recuperadas y libres de enfermedades, las plantas han pegado un estirón precioso de unos veinte o veinticinco centímetros cada una. El cambio de aspecto ha sido radical y, además de verse fuertes y sanas, ya presentan los primeros frutos de la temporada.

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