El uso del hongo Trichoderma en el huerto ecológico sigue dando unos resultados excelentes esta temporada. Ya he empezado a recolectar los primeros tomates, sandías, melones y pimientos, y la comparativa con el año pasado demuestra que el cambio ha sido rotundo.
Resultados del control biológico
El verano pasado sufrí un ataque fuerte, posiblemente de Phytophthora, un hongo patógeno que pudre las raíces, y nematodos, unos gusanos microscópicos que dañan las plantas. Aquello me costó la pérdida de unas ocho o diez plantas, tal vez alguna más. Este año, sin embargo, solo he tenido una baja, una sola mata de pimiento. El suelo vivo y protegido funciona de manera muy similar a lo que ocurre en entornos naturales cuando vemos setas en el olivares, donde la biodiversidad del subsuelo protege los cultivos.
Pimientos gigantes y plantas sanas
Las producciones de melones y tomates están siendo más abundantes, pero el mayor aumento en el tamaño del fruto lo he observado en los pimientos. La cantidad de piezas por mata es enorme y su tamaño es espectacular. He cogido un pimiento de cuatrocientos diez gramos, y hay bastantes que rondan los trescientos y trescientos cincuenta gramos, un calibre muy grande.
Seguiré utilizando este hongo porque los resultados han sido muy satisfactorios. El año pasado, a finales de julio, las plantas empezaron a morir en plena producción y me quedé con el huerto a medias. Este año la salud de los cultivos es excelente y las plantas prosperan sin problemas.


